Un día con zapatillas amortiguadas

El filósofo danés Sören Aabye dijo que la vida sólo puede ser comprendida mirando hacia atrás, pero ha de ser vivida mirando hacia adelante. Hoy desempolvé mis flamantes zapatillas amortiguadas Saucony Triumph 8, un modelo de gama alta que compré poco antes de lanzarme al mundo minimalista, hace casi un año y medio, y que desde entonces estaban aparcadas en el armario. ¿Mi reto? pasar un día con zapatillas amortiguadas.

¿Como son las Saucony Triumph 8?

Son sobre el papel una de las mejores zapatillas de running, de las llamadas «de gama alta». Consideradas por muchos como el mejor modelo para los corredores neutros de cierto peso. Pesan 375 gramos (talla 43).
Tienen un grosor de 29mm en el talón y 16mm en la puntera a lo que hay que añadir otros 5mm de la plantilla interior. En total 34mm en el talón y 21mm en la puntera con un drop de 13mm.

Saucony Triumph
Un día con las zapatillas amortiguadas Saucony Triumph

La nueva experiencia amortiguada

¿Flexibilidad?

Son prácticamente rígidas en su estado actual (nuevas).

¿Tacto o Feedback?

Nulo, no existe ese concepto en estas zapatillas.

Dicho esto comienzo el experimento, un día con zapatillas amortiguadas. Me las he calzado a primera hora y he estado con ellas durante todo el día. También he hecho un pequeño rodaje con cambios de ritmo.

Las sensaciones

Corriendo me he encontrado muy raro, con la sensación de haber cambiado los pies por dos ladrillos.
Pesan 300 gramos más que las ZEMgear 360 que actualmente utilizo en asfalto, son muy rígidas y no ofrecen feedback por lo que el pie no tiene estímulos exteriores y prácticamente no flexiona.
Nada más empezar noté mucho el drop, son sólo 13mm, parece poco pero la diferencia es abismal.

Algunos probadores aseguran que son bastante rápidas y yo me pregunto… ¿cómo serán entonces las lentas?. La verdad es que hoy día no me imagino algo más lento y torpe, pero todo puede ser.

La técnica de carrera

El primer contacto quizás ha sido un poco más adelantado que de costumbre, pero creo que más o menos he conservado la técnica habitual (habría que comprobarlo con vídeos, es probable que no sea así). Al menos a simple vista no he talonado y no he vuelto a correr con los vicios del pasado.
Eso sí, al no notar nada del terreno y al ser unas zapatillas tremendamente rígidas, la pisada ha sido «despreocupada», torpe e inestable.

Molestias

Corriendo ninguna, durante el día algunas molestias en la planta del pie, al finalizar el entrenamiento he notado un extraño quemazón en la zona de los metatarsos. ¿Sugestión? posiblemente.

  • Sería bueno ampliar el experimento una o dos semanas combinando entrenamientos para sacar conclusiones pero no me veo capaz.
  • A nivel personal ha sido más que suficiente para apreciar aún más las zapatillas sencillas sin amortiguación y el barefoot total.
  • A nivel global me queda más clara que nunca la vital importancia de hacer una fase de transición lenta y progresiva, los cambios son enormes.

La pequeña prueba de un día con zapatillas amortiguadas me deja muy satisfecho, recomiendo hacerla a los corredores minimalistas, apreciarán aún más las sensaciones que proporciona el calzado minimalista.

¿NECESITAS AYUDA?

He preparado una guía con todo lo que he aprendido desde el año 2010. Pensada para puedas adaptarte al minimalismo: Los errores que debes evitar, trucos, planes de entrenamiento, ejercicios...

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LAs Merrell deben ser un 43,5 por lo que ha comentado en Facebook.

A mí también me pueden interesar las Merrel ¿qué número son?

Interesante. No hay vuelta atrás como han dicho por aqui arriba. Me alegro de haber encontrado este estilo de correr y de vida no lo cambio por nada.

Como siempre muchas gracias por toda la info

Muy cierto Feet, hay que tener mucho cuidado. De hecho to no me atrevería a hacerlo. Algunos compañeros me han dicho que con el cuchillo jamonero lo han hecho mucho mejor (no es una broma, de verdad).

Jotacuatro, qué número son tus Merrell?

«Gracias» a este modelo, hace casi un año, tuve clarísimo que nunca más llevaría unas zapatillas similares… ¡nunca más!. Me jodió el tibial y de paso un maratón… de todo se aprende en esta vida… Desde entonces corro con zapatillas «minimal» y no he tenido ningún problema 🙂

yo sin embargo no me he adaptado a las merrell trail glove y por eso las vendo, por si alguien las quiere por 70 €, estan nuevas

Interesante Santi.
Yo intenté tunear unas amortiguadas viejas pero lo dejé porque casi me llevo la mano con el cúter. Hay que andar con cuidado.

Saludos

Me he sentido muy identificado con esta entrada. A mi me pasó lo mismo con unas Mizuno Wave Rider. Me las puse y no iba cómodo ni para llevarlas puestas de paseo, ya ni te digo para correr. Cuando ya creía que jamás volvería a usarlas se nos ocurrió transformarlas en minimalistas. Ahora trago km con ellas y noto el suelo más que con las Bikila LS, y no es broma.
Ante la avalancha de preguntas que tuvimos por comentarlo en Facebook decidimos grabar un tutorial con todo el proceso para que se anime a hacerlo el que quiera. Os paso el enlace
http://www.cualquierapuedehacerlo.es/tutorial-sobre-como-transformar-unas-zapatillas-amortiguadas-en-zapatillas-minimalistas/
De verdad que van de lujo. Probadlo.
Un saludo.

Pues sí, eso parece… 😀

Saludos

O sea que entonces es verdad eso que dicen que una vez que se prueba el minimalismo ya no hay vuelta atrás, ¿no?. Interesante experimento.

Salud!