Hombre calentándose en invierno

¿Pies fríos en invierno? 4 soluciones razonables

Cada invierno el mismo problema. Las temperaturas se desploman y los pies lo notan. Si vives en zonas donde hiela con frecuencia sabrás de lo que hablo…

Con tres centímetros de goma bajo los pies no sólo bloqueas cualquier retroalimentación con el terreno, también facilitas que se mantengan calientes en cualquier situación. Da igual que haya cinco grados bajo cero o que pises un canto rodado de diez centímetros. No notarás nada.

Esa no es la solución para los que nos preocupa la salud de los pies.

En mi armario no hay zapatillas ni zapatos convencionales. Hace tiempo decidí dejarlos de lado. Pero el frío es un problema y abandonar el minimalismo durante tres o cuatro meses no es una opción.

¿Por qué las minimalistas enfrían tanto los pies?

Las zapatillas más vendidas de la nueva temporada, Merrell Vapor Glove 3 (también con versión para mujer), son el fiel reflejo de este problema:

  • Suela con 6 milímetros y goma blanda
  • Textil ultraligero
  • Ausencia de refuerzos

La suela es el punto por donde más calor perdemos. Vital para mantener los pies calientes, especialmente si te mueves poco o nada, es decir, en el día a día. Al estar más pegados al suelo somos más sensibles a los cambios de temperatura.

La segunda zona crítica es el tejido. Los fabricantes de calzado minimalista suelen optar por materiales muy ligeros, excelentes en verano, más problemáticos en invierno. Permiten que el aire frío circule libremente por tus pies.

Por último, si la suela no bordea la zapatilla y apenas hay refuerzos es más fácil que tus pies se enfríen y humedezcan.

Soluciones para disfrutar más del invierno

Ordenadas de menor a mayor eficacia. Si las combinas el resultado será mejor.

1.- Utiliza calcetines térmicos

Esta primera solución no suele ser la definitiva, salvo que vivas en una zona templada.

En el mercado hay un buen surtido de calcetines térmicos. Elige los menos reforzados para evitar compresiones, o mejor aún, apuesta por calcetines de dedos. La marca Injinji comercializa varios modelos Midweight y de lana merino pensados para el invierno.

También puedes optar por el sistema de doble capa. No es mi solución favorita pero puede que a ti te funcione. Como primera capa utiliza un calcetín fino como Injinji Lightweight, por encima ponte un segundo calcetín de grosor medio.

2.- Coloca plantillas

Poner una capa extra entre tus pies y el suelo es buena opción para mejorar el aislamiento, pero debe tener un grosor razonable, lo ideal entre 3 y 4 milímetros.

Cuatro opciones. De menos a más recomendables:

  • Recortables: Goma ligera con recubrimiento textil. Finas y baratas. Aquí un ejemplo.
  • Aislantes: Las plantillas de lana son una de las opciones más eficaces para mantener el frío a un lado. Funcionan mejor con el calzado de uso diario. No se trata de poner un colchón en los pies, compra las de grosor moderado.
  • Caseras: Puedes hacerlas tú mismo. Sólo necesitas una lámina de goma EVA. Lo mejor de este sistema es que son muy baratas y tienen el espesor ideal. Hay planchas de 2 y de 4 milímetros. Recórtalas con la forma de la horma.
  • Térmicas y minimalistas: Diseñadas por Vivobarefoot. Grosor ideal para mantener el frío al margen. La plantilla térmica convencional tiene un espesor 3,5 milímetros y una forma adaptada al cazado de la marca. Este año han lanzado una plantilla ecológica de 3 milímetros con caucho reciclado y recubrimiento de corcho natural. Disponibles en la tienda oficial.

Plantilla térmica de Vivobarefoot

Huye de plantillas con refuerzos, drop o cualquier otra tecnología incorporada.

3.- Evita la malla transpirable

Con una combinación de las dos soluciones anteriores mejorarás el confort en pleno invierno. Si el frío sigue siendo un problema tendrás que tomar medidas extras.

Apuesta por modelos con ante, piel o material sintético tupido para los meses más fríos. Mejor si además tienen forro interior. Reserva la malla transpirable para primavera y verano.

Apuesta por el calzado minimalista de invierno para vestir. También hay opciones muy interesantes si gusta la montaña.

4.- Aumenta el aislamiento de la suela

Por el tejido perdemos mucha temperatura pero el mayor punto de fuga es la suela.

Sube ligeramente el grosor del calzado minimalista en invierno. Es una buena idea, especialmente en el calzado de calle.

Una de las mejores decisiones que he tomado ha sido comprar las Lems Boulder. Estas botas minimalistas con suela plana de 10 milímetros, horma amplia y buena flexibilidad, me mantienen al margen del frío y de la humedad en los días más duros del invierno. También están disponibles para mujer.

Calzado minimalista para invierno

El minimalismo no está reñido con el frío. Puedes adaptar tus minimalistas transpirables a casi cualquier situación con soluciones sencillas y baratas, o mejor aún, hacerte con un modelo de invierno para mantenerte cómodo durante los próximos meses.

¿NECESITAS AYUDA?

He preparado una guía con todo lo que he aprendido desde el año 2010. Pensada para puedas adaptarte al minimalismo: Los errores que debes evitar, trucos, planes de entrenamiento, ejercicios...