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6+2 Claves para elegir tus zapatillas de running

Hasta hace unos pocos años la elección del calzado de running era bien sencilla: ¿minimalista o amortiguado? no había más. Ahora la oferta es tan amplia y compleja que puede desbordar, a diario recibimos consultas sobre este tema.

A continuación te mostramos 6 claves (y dos extras) para hacer más sencilla la elección de tus próximas zapatillas de running.

Aviso: Entrada larga y especialmente dedicada a aquellos que no han leído demasiado sobre minimalismo y calzado intermedio.

Zapatillas de running Merrell Ascend

1.- ¿Minimalismo, transición o amortiguación?

¡Este primer punto es básico!. Parece mentira pero mucha gente no tiene claro lo que quiere, como he comentado anteriormente parte de la culpa la tienen las marcas por desbordar al comprador con zapatillas híbridas y publicidad engañosa.

¿Minimalista? Tenlo claro, minimalista es minimalista, no hay medias tintas y exige pasar por un proceso de adaptación más o menos largo.

¿Opción intermedia? Si no quieres perder forma puedes optar por una transición progresiva, con calzado de transición, es una opción igualmente válida pero aunque sea más light es una adaptación igualmente (exige cierta planificación y sacrificio).

¿Amortiguadas? Si no puedes o quieres pasar por este período de planificación y preparación entonces lo más razonable, sin duda, es que optes por la amortiguación para correr. Eso sí, no está de más utilizar minimalistas para vestir o para gimnasio.

¡Y no hay más!.

2.- Vamos con el drop

¿Ya tienes claro lo que quieres? ahora será más fácil afinar en la elección de tus próximas zapatillas de running. Primero, el drop es la diferencia entre el grosor de la suela en la zona del talón y en la parte delantera.

Minimalista = Drop cero. Insisto, elegir unas zapatillas zero drop debería ir de la mano de un compromiso a adaptarse al running minimalista durante una temporada, ¡¡independientemente del grosor de la suela!!. Drop cero = adaptación partiendo de cero.

Transición = Drop reducido. El calzado con desnivel entre 3 y 9mm se considera de transición, un paso intermedio que debe gestionarse con cuidado para evitar lesiones. Si quieres barra libre de kilómetros, ritmo y/o dificultad técnica entonces te recomiendo optar por la siguiente opción, mas que nada para que no tengas la tentación de culpar al “minimalismo” en caso de lesión.

Amortiguación = Drop elevado: Por encima de 10 milímetros hablaríamos de zapatillas de running amortiguadas, el drop habitual en este tipo de calzado es de 13 o 14mm.

3.-  El grosor de la suela

Seguimos avanzando, muy importante tener en cuenta el grosor de la suela.

Minimalista = Suela fina. Con un grosor inferior a 12 o 13 milímetros. Imprescindible para adentrarse en el minimalismo, aislar del suelo no facilita la adaptación, al contrario.

Transición = Suela intermedia. Aquellas que se sitúan entre 13 y 19 milímetros. Adecuadas para los que opten por una transición progresiva, también para aquellos corredores adaptados que busquen un plus de protección (especialmente en montaña).

Amortiguación = Suela gruesa: La suelas modernas tienen un grosor por encima de 20 milímetros.

Quizás te interese saber un poco más sobre la composición de las suelas, importante.

4.- Una gran olvidada, la puntera

A la hora de elegir tus zapatillas de running es prioritario que prestes atención a la amplitud de la puntera. Ya sea para el calzado minimalista, de transición o amortiguado, deberías apostar siempre por punteras amplias y cómodas.

Desgraciadamente hoy en día sólo se ofrecen punteras amplias en calzado minimalista (en torno al 90% cumple) y en algunas zapatillas de transición (el porcentaje baja hasta el 20 o 30%).

Elegir una puntera estrecha es comprometer la salud de los pies y por tanto tu propia salud deportiva. Los pies son la primera y principal herramienta del corredor.

Puntera zapatillas minimalistas

5.- Ojo con el peso y la flexibilidad

El peso es una potente herramienta de marketing para las marcas. ¿Te das cuenta que cada versión es más ligera que la anterior? pues mucho ojo porque esta reducción de peso suele ir de la mano de una reducción de la durabilidad y también de la protección. Así que ojo, optar por el modelo más ligero del mercado no siempre va a resultar satisfactorio.

La flexibilidad es otro punto importante a valorar, si buscas minimalismo es lógico pensar en la mayor flexibilidad posible, si piensas en calzado intermedio deberías apostar por un nivel al menos aceptable.

6.- ¿Zapatillas amplias o ceñidas?

Comprar zapatillas de correr ceñidas no es buena opción en ningún caso, menos aún si son minimalistas:

  1. El pie tiende a hincharse o engordar cuando corres, es fundamental que tenga suficiente espacio y libertad tanto a lo ancho como a lo largo.
  2. A medio plazo y largo plazo, hablando exclusivamente del calzado minimalista, notarás que el pie crece unos milímetros al estar mucho más liberado, así que lo que al principio era una zapatilla más o menos ceñida pasará a ser una zapatilla insoportable.

En este caso más vale que peques por exceso que por defecto, si tienes dudas… media talla más.

Sobre la elección de las tallas escribimos hace unas semanas:

Tallas de VivoBarefoot
Tallas de Merrell
Tallas de Inov-8

6+1.- La importancia de los calcetines

Igualmente importante es cuidar los calcetines que utilizas junto con el calzado de running. No tiene sentido apostar por una puntera amplia y luego comprimir los dedos con unos calcetines muy ceñidos. Cualquiera de estas tres opciones es válida:

  1. Utiliza calcetines de dedos transpirables (no todo el mundo de adapta a ellos).
  2. Utiliza calcetines convencionales amplios y que no compriman, cuidado con los clásicos de running, suelen ser muy ajustados.
  3. Prueba a correr sin calcetines, el calzado minimalista (y cada vez más el de transición) viene especialmente diseñado para evitar roces y ampollas aunque no todo el mundo se adapta a ello.

6+2.- Nuevas tendencias en calzado de running

Lo he dejado caer en el inicio del post, ¿qué hay de las nuevas tendencias que están pegando fuerte en la temporada 2014?, es posible que alguna de ellas te llame la atención y la tengas en cuenta a la hora de elegir tus zapatillas de running.

• Tendencia 1: Amortiguación + toque minimalista

Es un tipo de zapatilla con drop nulo o muy reducido, abundante amortiguación-corrección y un peso muy reducido.

Lo venden como… una alternativa amortiguada y más natural.

¿Tiene sentido? Poco, invita a cualquiera a ser “más natural”, posiblemente el propio corredor no será consciente del paso al “zero drop” y mucho menos probable es que realice algún tipo de adaptación.

¿Solución? No es posible tener lo bueno del minimalismo (eficiencia, mejora técnica, fortalecimiento…) y lo bueno de la amortiguación (adaptación de años, autoconfianza en el calzado, aceptación social…) en una misma zapatilla.

• Tendencia 2: Minimalismo + plus de amortiguación

Hablamos de un calzado ultraligero y plano que añade una suela externa normal (de 3 a 4mm) y una amortiguación en forma de mediasuela EVA de entre 12 y 15mm.

Lo venden como… un plus de protección para el corredor minimalista (de montaña y asfalto).

¿Tiene sentido? Honestamente pienso que no, empezamos a cruzar la línea entre lo razonable y lo excesivo, aumentar la protección a base de subir el grosor de la mediasuela EVA es un sinsentido y nos llevará, sí o sí, al año 1970… principio de la amortiguación.

¿Solución? La protección se consigue con goma densa en la parte exterior (más pesada y también duradera, de ahí la trampa del peso), un ejemplo son las huaraches que están creciendo en popularidad entre corredores de asfalto y de montaña (pueden llegar a proporcionar alta protección con un grosor contenido de suela).