Pies sanos y zapatillas minimalistas

Los pies son, sin duda, los grandes olvidados de nuestro cuerpo. Los encerramos todo el año y sólo nos acordamos de ellos cuando aparecen los problemas y las lesiones. El debate zapatillas convencionales vs zapatillas minimalistas se centra en la amortiguación, aunque también deberíamos tener muy en cuenta que unos pies sanos, son de vital importancia en nuestra salud deportiva.

Hace tiempo publiqué algunos de los efectos de calzado en los pies, ahora os contaré mi experiencia.

Pies con zapatillas convencionales

Corriendo con las clásicas zapatillas amortiguadas mis pies eran un cromo, tenía muchísimos problemas debido a que mis dedos estaban totalmente apiñados con durezas y molestas ampollas que aparecían casi en cada entrenamiento y carrera.

Las carreras de montaña eran un suplicio por las ampollas, las sufría en invierno y en verano, aparecían en cualquier parte pero especialmente entre los dedos. Desesperado, opté por los calcetines de dedos Injinji, pero tampoco me solucionaron el problema.

Mejoría de los pies con zapatillas minimalistas

Ahora y casi sin darme cuenta, mis problemas han desaparecido por completo. No me gustan nada los productos que se venden como milagrosos pero debo rendirme a las zapatillas minimalistas, desde que las uso de forma continuada no he vuelto a tener problemas de ampollas ni las incómodas durezas, puedo decir que tengo unos pies sanos.

El secreto? correr y caminar de forma continuada con zapatillas minimalistas de puntera amplia y hacer algunas carreras descalzo. En casa, mejor caminar descalzo.

Desgraciadamente no tengo una fotografía del antes, en la siguiente intento reproducir cómo eran mis pies cuando usaba calzado convencional y cómo son en la actualidad.

Pies sanos con zapatillas minimalistas

Antes, ¡dedos completamente apiñados! En realidad creo que estaban aún peor de lo que muestra la imagen, además tenía una callosidad importante en el meñique.
El pie era también bastante más estrecho, es sorprendente lo que puede llegar a ensanchar y “crecer” con un calzado verdaderamente apropiado.

Los dedos han mejorado notablemente su alineación. El meñique sigue bastante desviado pero menos que hace un año y medio, cuando empecé a usar de forma constante zapatillas minimalistas.
Desde luego dista mucho de ser un pie perfecto pero entiendo que ahora puedo presumir de tener unos pies bastante sanos. En las imágenes la diferencia puede parecer poco significativa, pero en la práctica han desaparecido todos mis problemas de ampollas, callosidades y durezas.

La única medida que he tomado ha sido utilizar calzado minimalista (casi siempre de puntera muy amplia) sin calcetines o con calcetines sencillos (los típicos de running suelen comprimir bastante, restando efecto a las punteras amplias).
Las primeras semanas de adaptación también realicé una serie de ejercicios para fortalecer los pies para empezar a despertarlos del largo letargo.
Los kilómetros descalzo los suelo limitar a verano en la playa o hierba, por lo que no son demasiado representativos en la evolución.

En definitiva, vuestros pies y vuestra salud agradecerán que utilicéis a diario zapatillas sencillas con puntera amplia, unos pies sanos son fundamentales para realizar cualquier actividad deportiva.

¡Dales a tus pies la libertad que te están pidiendo!

¿NECESITAS AYUDA?

He preparado una guía con todo lo que he aprendido desde el año 2010. Pensada para puedas adaptarte al minimalismo: Los errores que debes evitar, trucos, planes de entrenamiento, ejercicios...