Zapatillas de ultra trail, más es menos

La amortiguación cobra especial importancia en las distancias largas. Eso es lo que nos vende la industria del calzado.

Para correr largas distancias, ya sea en entrenamientos o en carreras (ultramaratones), debes comprar unas zapatillas especiales. Unas zapatillas de ultra trail. Muy amortiguadas.

¿Tiene algún fundamento esta teoría?

Las bases de la teoría amortiguada

Empiezas a correr y tu técnica puede ser buena, regular o mala pero cuando el cansancio hace acto de presencia terminas corriendo “de cualquier manera”.

Es el argumento que utilizan los defensores de la amortiguación en carreras de larga distancia.

Si corres 60, 80 o 150 kilómetros, lo más probable que sólo hagas 15 o 20 con una “técnica ideal”. A partir de ahí necesitas una gran cantidad de amortiguación artificial para proteger tus articulaciones de los impactos.

¿Tiene sentido?

Kilian Jornet, después de 159 kilómetros y más de 15 horas, lleva una cadencia de 180 pasos por minuto y apoyos cuasi perfectos. Fíjate en el vídeo:

 

Utiliza unas zapatillas intermedias Salomon S-Lab Sense 5, con 14 milímetros en la zona frontal y 4 milímetros de drop. La mitad, o menos, que unas zapatillas de ultra trail convencionales. Poco más que unas minimalistas.

Pero claro, es Kilian, el mejor corredor de montaña, un hombre de otro planeta. No debes compararte con él, ¿o si?

No confundas protección con amortiguación

Los minimalistas sabemos que una piedra en el momento justo y en el lugar equivocado puede dar problemas durante muchos kilómetros. La probabilidad de pisar una piedra de forma errónea aumenta exponencialmente en una ultra.

Por eso, en carreras muy largas la tendencia es a incrementar ligeramente la protección:

  • Más protección: Más grosor de la capa externa de goma.
  • Más amortiguación: Aumenta el grosor de la capa intermedia (mediasuela).

Las propiedades de las tres capas que suelen incorporar las zapatillas de trail running:

  • Caucho: Tiene una densidad que ronda los 1000 kg/m3 (fuente).
  • Mediasuela: La densidad media de las Energy Boost de Adidas es de 260 kg/m3 (fuente).
  • Footbed: A medio camino entre la mediasuela y el caucho. 500kg/m3.

Grábate esto:

A nivel de protección un centímetro de caucho equivale a tres o cuatro de mediasuela.

El caucho es más pesado. Más denso, protector y resistente. Permite correr cerca del suelo con buenas sensaciones y protección.

Zapatillas para ultra trail, ¿por qué son contraproducentes?

Volvamos a la imagen de Kilian Jornet corriendo con una frecuencia de 180 ppm en el kilómetro 159.

¿Cómo es posible?

No mires lo que lleva en sus pies. Vete un poco más allá. Corre así porque es un genio pero sobre todo porque se preocupa de su técnica. Se preocupa de correr bien en todo momento. Porque cuando entrena 4, 5 o 6 horas lo hace con la mejor técnica posible. Porque él, imagen de Salomon, es partidario de correr con lo mínimo.

Añadir 3 o 4 centímetros en tus pies te va a hacer peor corredor desde el minuto 1 hasta la llegada a meta. Con esa “trampa” añades el doble de peso. Pasas a ser más torpe. Más lento anticipando los apoyos. Lo contrario que Kilian. Además, no necesariamente tendrás mejor protección que un corredor minimalista.

Las suelas de las zapatillas de ultra trail sólo van a tapar temporalmente tus carencias como corredor. Huye de ellas. Preocúpate de mejorar. Corre con técnica minimalista o barefoot. Empieza por 1 kilómetro. Progresa sin prisa, hasta donde tu técnica y tu cuerpo lo permitan.

Kalen Emsley corriendo en montaña

Correr ultramaratones con calzado minimalista

Un corredor minimalista puede tener la misma, o más, protección en sus pies con unas huaraches de montaña o con unas minimalistas de trail que un amortiguado con un calzado especial para ultramaratones.

Correr minimalista largas distancias es posible, sólo depende de ti.

El corredor minimalista suele ser más consciente de sus limitaciones. Conoce en qué punto de la fase de adaptación se encuentra y en función de ello añade un poco más o un poco menos de protección. La suela no tapa sus carencias, se adapta a sus necesidades.

Correr largas distancias con calzado minimalista depende única y exclusivamente del nivel de adaptación y del esfuerzo del corredor. Uno de los mejores ejemplos es Santi Ruiz.

Santi Ruiz con Luna Sandals

Conclusión.

Es más importante la calidad que la cantidad. Tanto en los entrenamientos como en la elección del calzado.

Mejora la adaptación. Engrosa la planta del pie con estímulos progresivos. Trabaja la técnica de carrera. Y elige el calzado que mejor se adapte a tus características. Al principio un poco más protector, después, si quieres, un poco más sencillo.

Para correr 60, 70 o 100 kilómetros no busques atajos. No añadas amortiguación. Entrena más, y sobre todo, entrena mejor. Porque esa es la única herramienta que funciona.